Estan quemando las naves, pero asi y todo no llegan a ganar.
Después del 54% quedaron para el nocaut, y este año arrancaron con todo para
desestabilizar al gobierno, al punto de perder no solo los escrúpulos y las
formas, sino prendiendo fuego sus propios negocios y sus propias imágenes profesionales
o de representatividad. Tal el caso de Clarín, que como bien les dijo Moreno en
la Asamblea del Grupo, tiene una sola empresa con superávit, Cablevisión (la
mas trucha, y judicialmente comprometida), jugados solo a derrocar al gobierno,
han perdido toda guía incluso en su fuerte, los negocios. Tal el caso de
Lanata, comprometiendo su imagen y su laburo de periodista
para el fin de los tiempos, sabiendo que su nombre aparecerá en los libros de historia de las próximas generaciones como un gran mentiroso, y un caso de estudio de cómo operar a cualquier precio. Tal el caso de Moyano, poniendo sus décadas de representividad ganada en la lucha contra el menemismo, en el fondo de un baúl, y abrazandosé a sus enemigos históricos Venegas y Barrionuevo, sabiendo que solo el núcleo duro de su gremio lo acompaña, y sabiendo que puede perderlo todo en esta cruzada, y quedarse tan solo como esos dos impresentables. Solo se mantienen por sus propias estructuras, pero tienen una imagen negativa muy fuerte fuera de esa estructura o aparato gremial . Tal el caso de los partidos tradicionales de la oposición, que al ponerse al hombro la mochila de la antipolítica como discurso, y bancar cualquier viaje en la intentona golpista, con violencia incluída, están perdiendo adeptos y militantes, y se están convirtiendo en un aparato sin gente, con la sola imagen mediática de sus dirigentes. A futuro los terminará vaciando por completo, y los obligará a ser furgón de cola de cualquier oportunismo empresarial como Macri o De Narvaez, a fin de no desaparecer. Tendencia que ya se vió en Chile, Venezuela, y México, donde el discurso de la antipolítica terminó con el triunfo de candidatos de derecha, con empresarios ricachones por fuera de las estructuras partidarias. El caso mas paradigmático es el de la UCR, que vá en ese proceso, ya casi sin militantes, y bancando a dirigentes como Sanz o Ricardito entre otros, terminará apoyando cualquier alianza de derecha en los próximos años (ya tuvo su intento con De Narvaez, y deshizo mas de la mitad de su adhesión partidaria histórica). Tal cual el caso de las corporaciones sojeras, con la conducción de las patronales del campo, jugandosé a que el gobierno afloje o se caiga, para ganar fortunas con una devaluación. Pero están jugando una apuesta muy fuerte, porque tarde o temprano tendrán que venderla, de no llegarse a buen puerto sus especulaciones golpistas. Les puede salir muy mal, sobre todo al interior de las entidades rurales en su propia base, no están haciendo negocios ahora, y están buscando una salida política que de no darse, serían meses perdidos de ganancias seguras, y que no son pocas por cierto.
para el fin de los tiempos, sabiendo que su nombre aparecerá en los libros de historia de las próximas generaciones como un gran mentiroso, y un caso de estudio de cómo operar a cualquier precio. Tal el caso de Moyano, poniendo sus décadas de representividad ganada en la lucha contra el menemismo, en el fondo de un baúl, y abrazandosé a sus enemigos históricos Venegas y Barrionuevo, sabiendo que solo el núcleo duro de su gremio lo acompaña, y sabiendo que puede perderlo todo en esta cruzada, y quedarse tan solo como esos dos impresentables. Solo se mantienen por sus propias estructuras, pero tienen una imagen negativa muy fuerte fuera de esa estructura o aparato gremial . Tal el caso de los partidos tradicionales de la oposición, que al ponerse al hombro la mochila de la antipolítica como discurso, y bancar cualquier viaje en la intentona golpista, con violencia incluída, están perdiendo adeptos y militantes, y se están convirtiendo en un aparato sin gente, con la sola imagen mediática de sus dirigentes. A futuro los terminará vaciando por completo, y los obligará a ser furgón de cola de cualquier oportunismo empresarial como Macri o De Narvaez, a fin de no desaparecer. Tendencia que ya se vió en Chile, Venezuela, y México, donde el discurso de la antipolítica terminó con el triunfo de candidatos de derecha, con empresarios ricachones por fuera de las estructuras partidarias. El caso mas paradigmático es el de la UCR, que vá en ese proceso, ya casi sin militantes, y bancando a dirigentes como Sanz o Ricardito entre otros, terminará apoyando cualquier alianza de derecha en los próximos años (ya tuvo su intento con De Narvaez, y deshizo mas de la mitad de su adhesión partidaria histórica). Tal cual el caso de las corporaciones sojeras, con la conducción de las patronales del campo, jugandosé a que el gobierno afloje o se caiga, para ganar fortunas con una devaluación. Pero están jugando una apuesta muy fuerte, porque tarde o temprano tendrán que venderla, de no llegarse a buen puerto sus especulaciones golpistas. Les puede salir muy mal, sobre todo al interior de las entidades rurales en su propia base, no están haciendo negocios ahora, y están buscando una salida política que de no darse, serían meses perdidos de ganancias seguras, y que no son pocas por cierto.
La jugada es bastante clara, arrancamos el año con el conflicto
de gendarmes y prefectos, dispararon el dólar paralelo, (herramienta inventada
por algunos sectores marginales de la economía solo para la ocasión, sin ningún
sustento real, ni volumen de operaciones, es solo un indicador para la gilada,
que no tendría que afectar a nadie, y de hecho no lo hace, salvo la cuestión
psicológica y medíatica), acaparar la soja para evitar que el Estado tome
divisas de la exportación, incrementar la operación mediática a niveles de
película, involucrando la figura presidencial en un escándalo de corrupción,
que no resiste ni la más mínima argumentación, con el solo objetivo de hacer
crecer la antipolítica en el seno de la sociedad, queriendo volver al “que se
vayan todos” como consigna central, y revivir el escenario de caos como en
décadas anteriores. Provocar un escenario de violencia social, sobre todo en
sectores en los cuales no se habían registrado, como saqueos, piquetes, y demás
manifestaciones violentas, de la mano del núcleo duro del aparato de algunos
sindicatos, y de algunos punteros de la derecha peronista regenteados por estos
mismos gremios o por el Duhaldismo residual. Incentivar la violencia, mediante
la convocatoria de dirigentes de la oposición, llamando a impedir sesiones del
congreso, y montando escenas de indignación, como nunca hicieron en 30 años, en
situaciones que asi lo ameritaban, es decir algo que no es propio de ellos,
salvo en el marco de una operación premeditada como ésta. Siniestros personajes
como Bulrich o Camaño haciendo teatralización de luchadoras, son muy poco
creíbles para cualquiera, pero suman su granito de arena para la intervención
mediática en el escenario de caos prediseñado. Incluso, me animo a afirmar, que
la salvaje represión de Macri al borda, está en sintonía con calentar el ánimo
social, generar malestar colectivo, aún en desmedro de su propia figura que se
cae a pedazos. Sería un claro ejemplo de quemar las naves si esto fuera cierto,
pierdo imagen, puedo perder las elecciones, pero ante todo prefiero que se
pudra todo y el gobierno nacional se caiga de una vez. Tal sería el razonamiento.
También en sintonía con Sanz, que sin tapujos dijo que prefería que la economía
no mejore hasta Octubre para perjudicar a Cristina, parece Balbin hablando de
guerrilla industrial unos meses antes del golpe del 76.
Pese a todo esto, no logran dar el golpe, no hay
probabilidades reales de que lo den de hecho. Sin fuerzas armadas, y sin base
social masiva y real, solo se quedan en esos hechos puntuales, violentos y
mediáticos, pero no logran torcer la gobernabilidad. Pero, y he aquí el punto, pueden
estar desgastando electoralmente al Gobierno, no sabemos en cuanto, ni como,
pero es tan fuerte la campaña y la sucesión de operaciones mediáticas, que resultaría
lógico que terminen afectando. En ese sentido, El Domingo 28, Clarín, como hace
habitualmente los Domingos con sus tapas, publica una nota sobre la caída de la
imagen de Cristina. Que ya sabemos es parte de la operación golpista,
incentivar con esta muletilla de que no la quiere nadie. La nota es sobre una
encuesta de Management & Fit, una encuestadora de De Narvaez, vendehumo
importante, que históricamente tira para abajo al FPV (aunque la pegó cuando
ganó De Narvaez, no sabemos si por el uso de sus herramientas científicas, o si
de casualidad, en función de quedar bien con su jefe), donde pinta un escenario
caótico para el gobierno en las próximas elecciones. En realidad no se entiende
un pomo lo que dice la nota, porque toma un montón de cuestiones agarradas de
los pelos, y no termina tirando una cifra posta por si o por no (el eje de la
nota es que el 37% de los votantes de Cristina en 2011 quieren que el FPV
pierda en 2013, o sea que deduciendo de ese enunciado, no sacaría mas del 30%
de los votos, lo cual no sale en ninguna otra encuesta, ni en ningún otro
medio, ni siquiera lo afirman en ese misma nota). Tiran una imagen positiva de
Cristina del ventipico, y una negativa del sesentaypico, lo cual no cierra por
ningún lado. Menos aun, cuando encuentro en otro medio, la misma encuesta de Management
& Fit, pero desglosada de otra manera, donde afirman que la imagen positiva
de la Presidenta está entre 38 y 40%, recuperando 2% en el mes de Febrero y
otros 2% en el mes de Marzo (por el acuerdo de precios básicamente), y que
entre el 36 y el 38% sería el núcleo duro del voto Kirchnerista, y que no
podría bajar de eso en el peor de los escenarios. Esto dicho por la
encuestadora ésta, que es la que tira mas abajo siempre. Por otro lado Telam
publicó la última encuesta del compañero Artemio Lopez, a las cuales siempre
les creo en lo personal, pero cuesta hacerlas creíbles para afuera, dado su
pertenencia al proyecto. En la misma dá los siguiente datos: 62,2 imagen
positiva de Cristina, y 53,1 imagen positiva del Gobierno. Y si las elecciones
presidenciales fueran hoy, la intención de votos de Cristina sería del 51%.
Supongamos, que hacemos un promedio entre Artemio y la otra, y estaríamos más o
menos en el 45% (a no dramatizar compañeros, Campora ganó con el 49% no se
olviden), y en el peor de los escenarios, dado que ésta es una elección
legislativa y hay dispersión, no sería muy factible que se bajara del 40%. En
ese caso, el peor de los escenarios posibles, obviamente que la campaña
golpista se intensificará a niveles casi Venezolanos, pero también permitiría
mantener o mejor dicho crecer en el Congreso, donde se renuevan las bancas del
2009 cuando perdimos, consolidando la mayoría en el parlamento, y evitando así
cualquier posibilidad de golpe legislativo al estilo Paraguay.
En síntesis, la campaña golpista existe, está, es real, pero
no tiene posibilidades de éxito en el corto plazo, y en el peor escenario
electoral tampoco supondría ninguna debacle institucional, con lo cual habrá
que seguir aguantando el chubasco de la intentona, pero no sobresaltarse con
malos augurios, y hacer de esto una consigna para llevar a los compañeros, para
que no se siembre el desánimo, ni que la calentura nos haga perder los
estribos.
Por lo demás, como siempre, hay que laburar, llegar a todos
los compañeros, llegar a todos los barrios, romper el cerco mediático en la
calle, y crecer en organización como se viene haciendo. Los detalles
electorales que no manejamos desde acá, desde el llano, no nos tienen que hacer
perder el sueño, eso está en manos de otros compañeros, algunos mas K, otros
menos K, pero no estamos sentados en esa mesa todavía, para andar haciéndonos
cargo de esos temas.
Saludos
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